viernes, 26 de junio de 2026

Mundial 82, reseña por Jose

Mientras el Mundial de Fútbol de 2026 acapara titulares, redes sociales y millones de pantallas por todo el planeta, resulta inevitable echar la vista atrás y recordar aquel verano del 82 en el que España vivió su primera Copa del Mundo. En ese viaje al pasado nos acompaña Mundial 82. Naranjito, recuerdos y coleccionables, de Vicente Pizarro, recién publicado por Diábolo Ediciones; un auténtico homenaje a una época en la que el fútbol era mucho más que noventa minutos: era ilusión, cromos, juguetes, anuncios, camisetas (sin los nombres de los jugadores) y una mascota que terminó convirtiéndose en un icono de varias generaciones (yo creo que todos los niños de aquella generación tuvimos aquel minijuego de bolas de Naranjito, el álbum de cromos del mundial o el puzzle de Sport Billy). El libro recopila con detalle la historia, el impacto y el inmenso universo de merchandising que surgió alrededor del Mundial de España 82. Una obra imprescindible para cualquier amante del coleccionismo, la cultura popular o simplemente para aquellos niños que vivimos un mundial, que se jugaba en parte en nuestra ciudad, como solo puede vivirlo un niño en un hogar futbolero.

Portada del libro.

Hace un par de días, jugaba en Boston Escocia contra Brasil y los bostonianos flipaban con la hinchada escocesa desfilando hacia Fenway Park en kilts y templando gaitas. Yo recuerdo (no con demasiada nitidez) aquel caluroso junio del 82 en el que Escocia y brasil se enfrentaban en el Benito Villamarín y cientos de escoceses tomaban el Paseo de la palmera y el Parque de Maria Luisa también con sus kilts y también con sus gaitas, un auténtico espectáculo. 

y es que leer este libro mientras se disputa el Mundial de 2026 tiene un encanto especial. Hoy disfrutamos de estadios futuristas, retransmisiones en 4K, estadísticas en tiempo real, inteligencia artificial analizando partidos y futbolistas superestrellas convertidos en marcas andantes con cientos de millones de seguidores en redes sociales. En 1982, en cambio, bastaba un álbum de cromos, una pelota de plástico y unas porterías improvisadas con dos mochilas para sentirse parte del Mundial. La diferencia tecnológica es abismal, pero la emoción que despierta el fútbol sigue siendo exactamente la misma y Vicente Pizarro ha sabido recogerla en las 272 páginas de esta obra.

El espíritu del fútbol ochentero en una sola imagen.

Otro de los grandes aciertos del libro es mostrar cómo el merchandising ha evolucionado hasta convertirse en una industria gigantesca. Si hoy encontramos zapas exclusivas, ediciones limitadas, NFT, colaboraciones de lujo y todo tipo de productos oficiales, en 1982 Naranjito conquistó absolutamente todo: álbumes de cromos, muñecos, llaveros, puzzles, pegatinas, juegos de mesa, camisetas, relojes y caramelos. Era imposible entrar en una tienda sin encontrarse con aquella naranja sonriente, que terminó siendo mucho más recordada que la propia actuación de la selección española: eliminados en segunda ronda...

Hoy día, comprarse una camiseta de la selección (la versión fan) te cuesta cerca de 150 euros de vellón si la quieres con nombre, número y parches. No cabe duda de que le fútbol ha pasado de ser simplemente un deporte a, por desgracia, convertirse en un negocio que mueve miles de millones de euros. El fútbol ha crecido como espectáculo, pero quizá ha perdido parte de aquella inocencia que desprendían los mundiales de antaño.

Los personajes de "Fútbol en acción".

El libro de Vicente Pizarro no se limita a enseñar objetos antiguos; consigue despertar recuerdos. Cada fotografía, cada anuncio y cada pieza de coleccionismo funciona como una pequeña máquina del tiempo (copyright al CM de Panini) que transporta al lector a un verano que muchos vivieron y otros descubrirán con curiosidad. Es uno de esos libros que se hojean lentamente porque cada página invita a detenerse unos minutos para sonreír y pensar: "¡Yo tenía eso!". 

Se nota el gran trabajo de documentación y el cariño con el que está hecho este libro. Incluso quienes no vivieron el Mundial del 82 seguro que van a disfrutar de este retrato de una España que empezaba a abrirse al mundo después de 40 años de dictadura y que convirtió un campeonato de fútbol en un fenómeno social y cultural difícil de repetir. 

El zaragozano Vicente Pizarro, una vez más, nos trae un estupendo libro que se une a sus anteriores sobre cultura pop publicados por Diábolo con una edición ya clásica en la editorial: tapa dura, 272 páginazas, un tamaño de 17 x 24 cm y una impresión de calidad para disfrutara tope de la gran cantidad de fotografías que ilustran la obra. Un auténtico libro de consulta y coleccionismo para disfrutar con amigos con un precio de 27,95€.

Arconada, Gordillo, Zico, Sócrates, Rummenige, Platini y mi favorito: Paolo Rossi son algunos de los mejores jugadores de aquel inovidable (al menos para mí) Mundial del 82 y por supuesto: Naranjito, una mascota que sigue ganando por goleada a la mayoría de las mascotas actuales décadas después de colgar las botas.

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