viernes, 27 de marzo de 2026

Ciencia oscura, reseña por Jose.

Flash Gordon + Buck Rogers + viajes interdimensionales + Los 4F + portadas a lo Frazzetta + estética pulp… el resultado es Black Science, Ciencia Oscura en nuestro país. Otra maravilla de Rick Remender.

Grant McKay, un científico anarquista convencido de que la ciencia no debería tener límites, construye El Pilar, un dispositivo capaz de permitir a la Liga de Científicos Anarquistas viajar por el multiverso (o “la cebolla”, como ellos lo llaman). Pero cuando el primer salto de prueba es saboteado, él, su familia y su equipo quedan atrapados en una espiral de saltos interdimensionales, buscando desesperadamente el camino de vuelta a casa… si es que existe.

Norma Editorial ha terminado recientemente de publicar (ya en su tercer formato), esta epopeya de ciencia ficción firmada por Remender, así que es buen momento para volver sobre una serie a la que ya le dedicamos un minipost cuando hablamos de Image Comics y el neopulp hace ya la tira de tiempo.

El primer número arranca con una escena claramente deudora de En busca del arca perdida, pero con un giro delicioso: en lugar de aborígenes, hay hombres pez; y en vez de un templo subterráneo, uno construido sobre el caparazón de una tortuga gigante. ¿Os suena?
A mí, desde luego, ya me tenían ganado.


                                                            Todo muy Pratchett.

Si hubiera que definir Ciencia Oscura con una sola idea, sería esta: una montaña rusa de ciencia ficción desatada que mezcla aventura pulp, drama familiar y reflexión existencial. Rick Remender y  Matteo Scalera firman uno de sus trabajos más ambiciosos y personales dentro del catálogo de Image Comics.
La premisa puede parecer familiar: Grant, su familia y su equipo quedan atrapados en una sucesión caótica de realidades alternativas y partir de ahí, la serie se convierte en una huida constante. Cada nuevo mundo es más extraño, hostil o impredecible que el anterior. No hay control, no hay descanso y, lo más importante, no hay garantías de volver a casa. Seguro que os suena de algo.

Pero Ciencia Oscura también destaca es en su dimensión emocional. Grant McKay no es un héroe al uso: es egocéntrico, impulsivo e imperfecto y su obsesión por la ciencia y el progreso tiene consecuencias devastadoras para quienes le rodean.
Por ello, la serie gira, en gran medida, en torno a la culpa. Cada salto no solo los aleja físicamente de casa, sino también emocionalmente entre ellos. Las relaciones se tensan, los errores se acumulan y el desgaste psicológico es constante.
 

Extrañas dimensiones.

El apartado gráfico de Matteo Scalera es, sencillamente, espectacular. Su estilo encaja a la perfección con el tono frenético de la historia: composiciones dinámicas, mundos visualmente desbordantes y un uso del color (a cargo de Dean White) que convierte cada dimensión en una experiencia única. Literalmente.
Cada universo tiene su propia lógica estética: paisajes alienígenas imposibles, reinterpretaciones grotescas de lo humano... Scalera no se limita a ilustrar la historia; la amplifica.
Vértigo, caos y maravilla al mismo tiempo. Nada, nada fácil.
 
 
Un magnífico ejemplo de lo comentado en el párrafo anterior.      

Ahora bien, no todo es perfecto. El ritmo de la serie puede resultar agotador. La sucesión constante de mundos y conflictos apenas deja espacio para respirar, lo que puede dificultar la conexión con algunos personajes secundarios y se agradecen ciertos respiros en momentos determinados.

Además, en algunos momentos, la historia cae en cierta repetición estructural: salto, peligro, huida, nuevo salto. Aunque los temas evolucionan, la mecánica puede ser reiterativa.

Quienes conozcan otros trabajos de Remender reconocerán aquí muchas de sus obsesiones: protagonistas rotos, relaciones familiares complicadas y una visión bastante pesimista (aunque no exenta de esperanza) del ser humano.
En ese sentido, Ciencia Oscura es una obra muy coherente dentro de su trayectoria, pero también una de las más desatadas en lo visual y conceptual.

A modo de conclusión: Ciencia Oscura es una serie intensa, caótica y tremendamente imaginativa. No es una lectura ligera ni especialmente accesible, pero recompensa al lector que se deja llevar por su propuesta. Yo, desde luego, la he disfrutado como un enano.

Es, al mismo tiempo, una aventura multiversal llena de criaturas imposibles y una historia íntima sobre el fracaso, la redención y la familia.

Si te gusta la cifi de calité, sin frenos, con estética pulp y carga emocional, aquí tienes una serie que te vas a gozar de principio a fin.
 
Norma editorial ha publicado este serie en tres formatos diferentes: rustica en 8 tomos, edición de lujo en 3 tomos de gran tamaño, cartoné con sobrecubiertas y esta última edición (la que recomiendo por ser la que más me gusta): edición integral en cartoné, con un tamaño muy manejable de 17x26 cm y un precio de 39,50€.

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