Este pasado mes de abril, los amigos de Diábolo Ediciones nos traían su segunda publicación dentro de su línea manga. Tras La invasión de los hongos del espacio, nos llegaba Mi familia gorila, y aunque ya lo comentamos en TDT Podcast #273, creemos que merece un espacio propio en el blog, especialmente ahora que ha sido nominada a los Premios Harvey de este año.
Mi familia gorila te engancha desde el momento en que lees el título y piensas: "Esto no puede ir por donde creo que va". Spoiler: va por ahí… y por otros sitios todavía más extraños. La nueva apuesta de Diábolo Ediciones recupera una antología de catorce relatos (a cual más sorprendente y bizarro) que Ichiro Iijima publicó originalmente entre 1970 y 1971 en la revista Manga Black Punch, una publicación dirigida al público adulto en pleno auge del gekiga. Si queréis saber algo más sobre el tema, aquí tenéis nuestra reseña de Los locos del gekiga.
¿Lo hemos disfrutado? No lo sabéis bien.
¿Lo hemos disfrutado? No lo sabéis bien.
Portada de la edición de Diábolo.
Lo primero que hay que aclarar es que no estamos ante un manga de terror convencional. Aquí conviven el horror, la ciencia ficción, el erotismo, el humor negro y el surrealismo. Iijima no parece interesado en asustar únicamente al lector; también quiere incomodarlo, sorprenderlo e incluso que se ría mientras se pregunta qué acaba de leer. Es un tipo de lectura que hoy sigue resultando desconcertante. Los relatos incluidos en el volumen funcionan como pequeñas pesadillas en las que aceptan lo imposible lo imposible y lo bizarro con total naturalidad.
La historia que da nombre al volumen es probablemente la más representativa del conjunto: una mujer acaba formando una familia con un gorila (¡a petición del director de la empresa para la que trabaja, ojo!) una premisa que podría sonar ridícula si no fuera porque Iijima la desarrolla con una mezcla de drama, sátira y bizarrismo que termina convirtiéndola en una reflexión sobre las relaciones humanas. Y sí, has leído bien: este manga consigue que te plantees durante unos minutos la logística doméstica (y de otros tipos) de convivir con un gorila. No sé si eso habla bien del autor o mal de nosotros.
Pero el resto del volumen no se queda atrás. Entre sus páginas encontramos demonios, robots, alienígenas, experimentos biológicos que salen regular, mujeres capaces de congelar a sus amantes, criaturas monstruosas, obsesiones sexuales y un desfile continuo de conceptos que parecen haber nacido de una mala noche después de cenar demasiado sushi. Cada relato es potente, va al grano y remata con un final macabro e irónico.
La feliz pareja.
Se nota que estamos ante un manga de los setenta: el retrato machista de la sociedad japonesa a la vez que el intento constante de hacer algo rompedor y el erotismo continuo están ahí a la vista, el ritmo es trepidante y las premisas imposibles. Me ha recordado a los cómics de terror de la EC y la Warren, así que para quienes les guste este tipo de historias, con sus características, pero a la japonesa, no lo dudéis, es el símil más cercano que se me ocurre.
En cuanto al autor, Ichiro Iijima es uno de esos nombres poco conocidos fuera de Japón que el tiempo ha ido convirtiendo en autor de culto. Sus obras mezclaban terror, ciencia ficción, humor absurdo y crítica social con una libertad creativa que resulta difícil de encontrar incluso hoy. Diábolo, tras La Invasión de los hongos del espacio, vuelve a demostrar que tiene muy buen ojo recuperando este tipo de material casi inédito en España, permitiéndonos descubrir una faceta del manga de los setenta más salvaje, irreverente y extravagante de lo que suele asociarse al medio y que hasta ahora solo podíamos encontrar en editoriales como Satori o Gallo Nero.
El estilo gráfico del Tokiota es bastante limpio y claro (en las partes tranquilas de sus historias) pero cuando llega el desquicie de criaturas extraterrestres y monstruos se convierte en pura fantasía: deformidades, monstruos y escenas grotescas te asaltan a cada viñeta. Gozadera total.
Como muestra, un botón.
Personalmente tengo que decir que me he gozado este Mi familia gorila. No sabía qué me iba a encontrar aunque ya el título daba pistas, es uno de esos mangas difíciles de recomendar a alguien pero que acabas recomendando por el macarreo. Esperemos que Diábolo siga trayéndonos más material de este tipo porque es una maravilla poder leer estas historias que tienen ya más de 50 años y que no han perdido ni un ápice de capacidad de sorpresa, horror y asombro además de ser también una ventana a la que asomarnos para ver qué se hacía en Japón dentro del gekiga, aunque sinceramente, creo que Iijima es un género en sí mismo.
La edición de Diábolo nos llega en rústica, papel offset para las 218 páginas del volumen y a modo de extras, un excelente artículo sobre el autor. Precio 19,95€.



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