Strange Adventures es la penúltima maxiserie de ciencia ficción escrita por Tom King e ilustrada por Mitch Gerads y Evan “Doc” Shaner, una obra que combina el espectáculo del cómic clásico con una mirada contemporánea mucho más compleja. La historia gira en torno a Adam Strange, personaje creado para DC en los años 50 por Julius Schwartz y Murphy Anderson: un arqueólogo que, casi por azar, termina convertido en héroe espacial. Desde entonces, su vida se reparte entre la Tierra, su mundo de origen, y Rann, el planeta que ha llegado a considerar su verdadero hogar, enfrentándose a todo tipo de amenazas intergalácticas.
Aprovechando que Panini ha vuelto a publicarla recientemente en una lujosa edición bajo el sello DC Black Label, vamos a hablar de esta Space ópera que va mucho más allá del relato de ciencia ficción tradicional para convertirse en una reflexión incómoda sobre la verdad, la guerra y la construcción de los mitos heroicos.
Portada de la edición de Panini.
Desde el inicio, King plantea una doble narrativa: por un lado, seguimos las hazañas de Adam Strange como héroe galáctico en el planeta Rann, dibujadas con un estilo limpio, luminoso y clásico por Shaner; por otro, somos testigos de una investigación en la Tierra, ilustrada con el trazo más crudo y sombrío de Gerads, en la que Mister Terrific trata de descubrir si ese héroe que todos admiran es realmente quien dice ser. Esta dualidad visual y narrativa no es solo un recurso estilístico, es el corazón de la obra.
El mayor acierto de Strange Adventures está en cómo desmonta y disecciona el concepto de héroe. Adam Strange siempre ha sido un símbolo de aventura pulp, un explorador noble en mundos exóticos. (¿White savior de manual? pues también) Sin embargo, King reinterpreta ese legado desde una óptica contemporánea, cuestionando qué hay detrás de las historias que consumimos y quién tiene el poder de contarlas. La serie juega constantemente con la percepción del lector, obligándolo a replantearse lo que cree saber en cada giro.
Strange Adventures no es una lectura ligera: guerra, propaganda, trauma y moralidad, no hay respuestas fáciles. Como en otros trabajos de King, el guion exige atención y cierta paciencia, pero recompensa con una historia que permanece en la cabeza mucho después de terminarla.
¿Héroe o criminal de guerra?
Los personajes están muy bien desarrollados: Strange, Alanna y Mr Terrific sostienen la obra y la convierten un una lectura intensa, realista y llena de giros, lo que hace que te involucres en la trama desde la primera viñeta. Por supuesto, la serie presenta una estética visual impresionante, tanto Gerards como Shaner con sus diferentes estilos contribuyen a crear esta magnífica obra que, sin ellos, desde luego no sería lo mismo. Sabemos que King se rodea de grandes artistas gráficos para desarrollar sus guiones y este Strange Adventures no iba a ser menos.
En resumen, Strange Adventures es un cómic emocionante, adictivo, magníficamente escrito y visualmente impresionante, un auténtico must para los fans de Tom King y en general para los amantes de la ciencia ficción y el thriller.
Un cómic que utiliza la ciencia ficción como vehículo para explorar cuestiones profundamente humanas. No es solo una revisión de un personaje clásico, sino una deconstrucción del propio género. Puede que no sea una obra para todos los gustos, especialmente para quienes busquen una aventura directa y sin complicaciones, pero para quienes estén dispuestos a entrar en su juego, es una lectura potente, inteligente y difícil de olvidar, como suele pasar con todas las obras de King.
Panini nos vuelve a traer la maxi completa en una edición en tapa dura y repleta de extras. 448 páginas con un tamaño de 18.3 x 27.7 cm y un precio de 50€.
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