En octubre de 2025, los amigos de Astiberri nos traían un libro ilustrado en el que la parte gráfica corresponde a Rosemary Valero-O’Connell, que hace un trabajo increíble ilustrando el clásico de Le Fanu, Carmilla. Carmilla, junto con El vampiro, de Polidori, se consideran antecedentes directos del vampiro más universal: Drácula, de Bram Stoker.
Carmilla (1872) es un clásico de la literatura de terror gótica y un claro precedente de literatura de temática lésbica posterior por la relación que nos muestra entre Carmilla, una aristócrata que se descubrirá como una criatura de la noche y la joven Laura, que vive con sus padres en un castillo en Austria.
Portada del libro ilustrado.
Pero no voy a reseñar el relato, yo quiero reseñar la edición que nos ha traído Astiberri que es una auténtica gozada. Rosemary Valero-O’Connell es la encargada de ilustrar esta edición, nacida en Minneapolis y residente en Nueva York, pasó parte de su infacia en Zaragoza y la conocemos de obras como No te vayas sin mí, también publicada por Astiberri en nuestro país o Dean me ha vuelto a dejar, con guion de Mariko Tamaki publicada aquí por La cúpula. HA ganado (entre otros galardones) dos Eisners. Casi na.
Como podréis ver si os hacéis con el libro, su estilo está bastante influido por el Art Nouveau, el manga o Ghibli con un uso del color sencillamente increíble predominando negros y rojos en este volumen.
Ilustración interior del libro.
La edición de Astiberri es una maravilla: 144 páginas de papel offset en cartoné con una tamaño de 22,9 x 30,5 cm y cantos tintados de rojo por 30€.
Como os digo, Carmilla es uno de los relatos fundacionales del mito del vampiro y un pilar de la literatura queer posterior. En mi opinión, un imprescindible y más en esta edición ilustrada que aterrizó en nuestro país en octubre del año pasado de la mano de Astiberri.



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