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jueves, 9 de julio de 2026

Látigo, reseña por Jose

Este mes de julio, los amigos de Laramie Ediciones rescatan las tiras de prensa de uno de los  personajes emblemáticos de Stan Lynde: Látigo. Látigo, recuperado por Laramie Ediciones por primera vez en España, reivindica la  capacidad narrativa de las tiras de prensa estadounidenses, cuando la aventura diaria debía condensarse en viñetas contadas sin perder ritmo ni emoción. (Maravilla las tiras de prensa de Conan, never forget).
Además, Látigo nos transporta lejos de ese western crepuscular de Peckinpah o Eastwood (sigo con los símiles cinematográficos) para devolvernos al western de Ford o Mann: un western brillante, con héroe impoluto, repeinado y una escala de valores intachable. 
 
Este volumen recopila dos historias del personaje incluida la que narra su origen: La senda de la venganza y es una estupenda puerta de entrada a la obra de Stan Lynde, uno de los grandes autores del western norteamericano.

Portada del volumen de Laramie.

Lo primero que sorprende al leer Látigo es comprobar lo moderna que sigue resultando la narración (recordemos que es un cómic de finales de los 70/principios de los 80): tiene una fluidez que hace olvidar rápidamente que fue concebida para una publicación diaria. Cada tira funciona como una unidad, pero la continuidad está tan bien construida que la lectura del conjunto resulta muy natural. 

La primera aventura, la de su origen, funciona casi como una novela de aprendizaje (a través de la tragedia personal, ni que decir tiene) El protagonista no nace convertido en leyenda, debe ganarse ese lugar. Comete errores, aprende, madura y descubre que en el Oeste, la justicia no suele coincidir con la ley, algo que resulta  atractivo porque evita convertirlo en un héroe invulnerable a pesar de su papel de héroe. Más que un pistolero extraordinario, Látigo es un hombre obligado constantemente a elegir entre distintas formas de hacer lo correcto en un entorno y una situación hostiles. Es esa humanidad la que mantiene vigente la obra décadas después de su publicación. 

La segunda aventura es un claro ejemplo de lo que comentaba más arriba: nuestro héroe dará con sus huesos en el calabozo para después ser elevado a los altares de la ley en un pueblo repleto de las clásicas referencias al oeste más clásico. Una gozada para quienes nos gusta el western clásico. 

Clasicismo gráfico.

Stan Lynde vivió el oeste. Nació en Montana en 1931, no mucho después de que el territorio recibiese la denominación de estado. Por aquella época las tribus de nativos americanos ya había sido "pacificadas" pero el salvaje territorio de Montana todavía se regía por las leyes del Oeste y Lynde creció entre ranchos, cowboys y reservas indias. Esa experiencia impregnó toda su obra y quizá explica por qué sus historias (novelas y cómics) tienen una naturalidad muy distinta a la de otros autores.

Con Látigo desarrolló un personaje diferente, más aventurero y algo más cercano al héroe clásico, aunque manteniendo siempre ese respeto por la realidad histórica del Oeste americano.
Quizá su mayor virtud como narrador es la economía narrativa. No desperdicia una sola viñeta: cada diálogo aporta información, cada plano hace avanzar la historia y, sobre todo, nunca pierde de vista que el verdadero protagonista del western no es el revólver, sino el conflicto moral. 

Gráficamente, Lynde es más elegante y austero que espectacular. El dibujo está al servicio de la historia con un trazo limpio y claro, además, el primer relato incluido en esta edición cuenta con el entintado del legendario Russ Heath, que aporta todavía más solidez y riqueza visual a unas páginas ya excelentes.

Stan Lynde.

Por último, y como he comentado en reseñas anteriores, hay que reconocer el mérito de Laramie Ediciones. Su catálogo se ha convertido en una auténtica reivindicación del western como patrimonio del noveno arte. Frente a la dictadura las novedades, la editorial está recuperando autores y series prácticamente inéditos en España o descatalogados desde hace décadas con ediciones cuidadas y respetuosas con el material original. La publicación de Látigo es un claro ejemplo de ello.

En definitiva, Látigo sigue siendo un magnífico cómic de aventuras. Su publicación en España no solo recupera a un gran autor, sino también una forma de entender el western: claridad narrativa, la elegancia gráfica y el saber que las mejores historias nunca envejecen.
Sin el barroquismo gráfico de Blueberry, el tono áspero de Comanche, o el revisionismo de Undertaker la pauesta de Lynde en Látigo  consiste precisamente en reivindicar el western clásico en estado puro 

La edición de Laramie nos llega en tapa dura con un tamaño de 17 x 24 cm en formato tiras de prensa. 104 páginas en papel offset de calité, blanco y negro y un precio de 19,80€.

lunes, 25 de mayo de 2026

El western de Carlos Roume, reseña por Jose

Este mes de mayo, los amigos de Laramie Ediciones nos traen el tercer volumen de su colección Gran Oeste, esta vez dedicado al maestro argentino Carlos Roume, en el que es el primer monográfico del autor en nuestro país. Desde Laramie continúan así la línea de rescate de material clásico de western, producido, en este caso, mayormente para el mercado argentino por autores argentinos y españoles.

El western de Carlos Roume reúne historietas dibujadas por el propio Roume, uno de esos autores menos mediáticos que Breccia o Arturo del Castillo, pero con una gran trayectoria y un grupo de guionistas de primer nivel: Alfredo Julio Grassi o Carlos Trillo por citar a un par. El volumen se centra en el material que realizó para la editorial argentina Record durante los años 80 del pasado siglo, a diferencia que los dos tomos anteriores de la colección que se centraba en la producción de los autores para el mercado británico.

Portada del volumen recopilatorio de Laramie.

El western de Carlos Roume encaja a la perfección con la identidad de la colección “Gran Oeste”. Si Alberto Breccia y Jesús Blasco representan dos nombres fundamentales del género, Roume se consolida como el tercer componente de este tridente de lujo dedicado a las historias del Oeste que nos trae Laramie.

Indios, vaqueros, tramperos, cazadores de cabelleras… todos los personajes que habitan el imaginario del Salvaje Oeste se dan cita en este volumen repleto de relatos fronterizos, historias de violencia, venganza y supervivencia ambientadas tanto en La Pampa argentina como en el Oeste norteamericano. Muchas de ellas, además, tienen al caballo como gran protagonista, algo nada casual si tenemos en cuenta que Carlos Roume fue conocido como “El señor de los caballos”, un reconocimiento a su maestría a la hora retratar la fuerza y el espíritu de estos animales (El oscuro, último relato incluido en el presente volumen es uno de mis preferidos).

Caballos.

Carlos Roume fue uno de los grandes dibujantes de aventuras de la historieta argentina clásica. Nació en Buenos Aires en 1923 y murió en Tandil en 2009. Además de historietista, fue ilustrador y escultor, y esa formación se nota en su trabajo gráfico. 

Aunque su carrera empieza realmente en la publicidad, su salto al mundo del cómic llegó en revistas fundamentales del período dorado argentino como Editorial Abril y la revista Patoruzito. Muy pronto empezó a destacar en adaptaciones literarias y relatos de aventuras clásicos como Robinson Crusoe o Moby Dick. Pero el gran punto de inflexión fue su relación con Héctor Germán Oesterheld, probablemente el guionista más importante de la historieta latinoamericana (si no habéis leído El eternauta o Mort Cinder, ya estáis tardando). Con Oesterheld trabajó en la mítica Editorial Frontera y en revistas históricas como Hora Cero.

Con un estilo que apenas varió a lo largo de los más de cincuenta años que dedicó al cómic, Roume fue un narrador extraordinario. Plasmaba los paisajes como pocos y su tratamiento de la figura humana y animal resulta meticuloso y expresivo (lo que me recuerda a mi adorado Big John Buscema) El blanco y negro, además, le sienta de maravilla a su dibujo, potenciando aún más la atmósfera áspera, sucia y polvorienta de sus historias.

Carlos Roume.

La edidicón que nos trae Laramie es la habitual para esta colección: rústica con solapas, papel offset de alto gramaje y 240 páginas con un tamaño de 17 x 24 con un precio de 26,90€.

jueves, 7 de mayo de 2026

Tex. Patagonia, reseña por Jose

Los amigos de Laramie Ediciones nos traen este mes de mayo el segundo volumen de Tex: Patagonia, una nueva oportunidad para adentrarse en el universo de uno de los grandes mitos del cómic europeo. Para quienes aún no conozcan a Tex, se trata del legendario personaje creado en 1948 por Gian Luigi Bonelli (auténtica figura de culto de la historieta italiana) y Aurelio Galleppini para la editorial Bonelli.

Las historias de Tex Willer, ambientadas en el Salvaje Oeste de la segunda mitad del siglo XIX, combinan aventura, acción y sentido de la justicia. Tex es ranger de Texas, agente indio y jefe blanco de los navajos, un héroe incorruptible que recorre fronteras enfrentándose a todo tipo de amenazas. En sus peripecias suele estar acompañado por un variopinto grupo de aliados: Kit Carson, viejo pistolero y veterano ranger; Tiger Jack, fiel amigo y guerrero navajo; y Kit Willer, su hijo.

Convertido con el paso de las décadas en uno de los cómics europeos más longevos y populares, Tex sigue siendo un auténtico clásico del western, admirado por generaciones de lectores gracias a su mezcla de épica fronteriza, personajes carismáticos y su respeto por la mitología del Oeste.

En este segundo volumen de las aventuras de nuestro ranger favorito, la historia traslada a Tex desde el clásico Oeste Americano hasta los paisajes salvajes y desolados de la Patagonia argentina, un escenario poco habitual dentro de la serie que aporta frescura, exotismo y una atmósfera casi épica.


Portada de la edición de Laramie.

Y es que uno de los mayores aciertos del cómic reside precisamente en su ambientación. La Patagonia aparece retratada como un territorio inmenso y salvaje marcado por la dureza del paisaje y por una constante tensión política y humana. En este escenario, Tex Willer viaja junto a su hijo Kit Willer hasta Argentina para ayudar a un viejo amigo, Ricardo Mendoza, oficial del ejército argentino, a resolver un conflicto con las tribus indígenas de la región y la siempre delicada línea geográfica que marca "la frontera"  que las tribus indígenas no están dispuestas a respetar. Todo un clásico. La misión parece sencilla: mediar en un conflicto con tribus indígenas, sin embargo, la historia pronto revela una realidad mucho más compleja y brutal. Lo que inicialmente parece una operación de pacificación se transforma en una dura reflexión sobre el colonialismo, la expansión territorial y el exterminio de los pueblos indígenas.

Desde las primeras páginas, la historia te atrapa: el brutal ataque de un grupo de indígenas a una aldea de colonos, quince páginas iniciales realmente impactantes, sirve al guionista para introducirnos de lleno en el conflicto y mostrarnos, sin rodeos, la complejidad y la violencia que dominan la frontera patagónica. A partir de ahí, el relato despliega una aventura intensa y cinematográfica, en la que el paisaje y el trasfondo histórico adquieren tanta importancia como los propios personajes. 

Narrativamente, la obra mantiene un ritmo muy sólido. Hay acción, duelos y momentos de tensión, pero también espacio para desarrollar personajes complejos y moralmente ambiguos. Tex continúa siendo el héroe carismático de siempre, aunque aquí se muestra más reflexivo y humano frente a un entorno especialmente brutal. Hay momentos para el recuerdo: el inicio del cómic con el ataque indígena es tremendo, la llegada al puerto, los espacios abiertos en La pampa y el entrenamiento con las boleadoras o el duelo a cuchillo de Tex con uno de los indígenas locales a la luz de la hoguera, que es una gozada.
A pesar de que la edición de Laramie es en blanco y negro, no he podido resistirme a añadir esta página a color.

Otro de los grandes aciertos del cómic es la manera en que aborda la ambigüedad moral dentro del propio ejército argentino. Igual que sucede en los wésterns más clásicos, entre los militares conviven posturas enfrentadas: algunos apuestan por una solución negociada con los pueblos indígenas, mientras que otros defienden abiertamente el exterminio como única vía posible. Esa división interna aporta matices y evita caer en una visión simplista del conflicto.
Del mismo modo que ocurría en el ejército estadounidense durante las guerras indias, el ejército argentino también cuenta con indígenas que actúan como rastreadores, intérpretes y guías al servicio del poder colonizador, enfrentándose en muchos casos a su propio pueblo. Es precisamente en este contexto donde sale a relucir la herencia indígena del hijo de Tex, en unas páginas especialmente inspiradas que no solo enriquecen al personaje, sino que también invitan a reflexionar sobre la identidad, la lealtad y las contradicciones morales que atraviesan toda la obra. 
 

Pasquale Frisenda, tan bueno en blanco y negro como en color.
 
Históricamente, la obra también da en la diana, el milanés Boselli, la sitúa durante La llamada "Conquista del Desierto", campaña militar llevada a cabo por el Estado argentino entre las décadas de 1870 y 1880, cuyo objetivo oficial era expandir el control del gobierno sobre los territorios de la Patagonia y La pampa, zonas habitadas por pueblos indígenas como los tehuelches, protagonistas en la obra.
Desde la perspectiva del gobierno argentino de la época, la campaña buscaba “civilizar” el territorio, detener incursiones armadas indígenas y abrir nuevas tierras para la ganadería, la agricultura y el crecimiento económico del país. Sin embargo, históricamente la campaña implicó masacres, desplazamientos forzados, pérdida de territorios ancestrales y la muerte de miles de indígenas. Desde una perspectiva actual, se considera un proceso de limpieza étnica o incluso genocidio. Un reflejo de lo que sucedía en la misma época en Norteamérica.

Boselli consigue construir una historia fantástica, cargada de matices y contexto histórico, con gran carga política, alejada del western clásico norteamericano pero a la vez cercana y tocando temas como la relación padre/hijo, la multiculturalidad o la herencia familiar.
Y artísticamente Pasquale Frisenda, también milanés, es extraordinario y probablemente una de las principales razones por las que Patagonia se considera una obra maestra del western moderno en viñetas. Su dibujo en blanco y negro combina un nivel de detalle impresionante con una puesta en escena, me repito, cinematográfica. La pampas argentina, las montañas nevadas, los campamentos indígenas y las batallas poseen una fuerza visual enorme. Frisenda utiliza sombras, texturas y composiciones muy dinámicas para transmitir tanto la inmensidad del paisaje como la violencia física de los enfrentamientos. Un apartado gráfico sobresaliente.

En definitiva, y por si no os había quedado claro, este Tex. Patagonia es un must de este mes de mayo. Laramie nos lo trae en rústica con solapas, un tamaño de 21 × 29,7 cm, 232 páginazas en papel offset de alto gramaje y blanco y negro por un precio de 29€.

martes, 3 de febrero de 2026

Buck Jones de Alberto Breccia, reseña por Jose.

Vuelve el western de la mano de los amigos de Laramie en su incansable tarea de rescatar los cómics clásicos del género. Laramie comienza con este volumen la publicación de los westerns que vieron la luz en la revista británica Fleetway dentro de su nueva colección Gran Oeste y estaréis de acuerdo conmigo (¡digo yo!) en que la mejor manera de inaugurar esta colección es con el maestro Breccia.

Buck Jones toma su nombre de un conocido actor estadounidense. Vaquero en la vida real (montó su propio espectáculo junto a su esposa) probó suerte en Hollywood y de ser un mero especialista para las escenas de acción, pasó a ser uno de los actores del género más reconocidos en la década de los años 20. Murió trágicamente con apenas 50 años dejando un legado de más de 160 películas y sus aventuras sirvieron de inspiración para los cómics de la revista Fleetway.

Portada de la edición de Laramie.

Este tomo recopilatorio es seco, sequísimo, como un polvorón en verano. Oeste puro y duro, historias clásicas que van al grano: un robo de caballos en una reserva india, tráfico de ganado y la persecución de un asesino (y amigo de Jones) por parte de un cazarrecompensas. Como digo: clasicismo absoluto.

Sin ser el trabajo más destacado de Breccia (recordemos que estamos a primeros de los 60 del siglo pasado y que apenas trabajó para Fleetway más de dos o tres años) sí que cumple con sobresaliente: los claroscuros, la simpleza de líneas y la agilidad narrativa que son marca de la casa están ahí y hacen de estas aventuras un clásico instantáneo.

El Sheriff Jones.

Por terminar, creo que este volumen es una fantástica muestra del trabajo de Breccia en el western europeo. La colección Gran Oeste cuenta a día de hoy con dos volúmenes, el siguiente, que comentaré próximamente, recojo las aventuras de Kit Carson firmadas por Jesús Blasco, otro grande.

La edición de Laramia, en su línea: tapa blanda con solapas, 175 páginas en papel offset de gran calidad, blanco y negro y un precio de 21,25€. Además, textos introductorios sobre las figuras de Breccia y el propio Buck Jones, toda una joya. 

martes, 4 de marzo de 2025

Wes Slade, reseña por Jose.

Los amigos de Laramie Ediciones siguen puntuales a su cita mensual trayéndonos el western más clásico a este lado del mundo editorial. El pasado febrero, le tocó el turno a Wes Slade, escrito y dibujado por el canadiense George Stokes, quien dedicó casi toda su vida a contar historias del personaje que fueron publicadas durante casi 20 años en el diario Sunday Express.
Este volumen que publica Laramie contiene tres historias del Sheriff de Silver City conectadas entre sí y que estaban inéditas en nuestro país.


                                                  Portada de la edición de Laramie.

En el presente cómic, nos vamos a encontrar con algunos tópicos del género: en el primer relato, Wes intentará mediar para evitar un conflicto entre un grupo de apaches y el ejército tras varios ataques a al pueblo indio y la posterior respuesta en forma de ataque a un asentamiento de colonos. Mineros agresivos, oficiales vengativos e indios no tan malos conforman el relato más extenso de los tres que componen este tebeo. En el segundo relato nos vamos a encontrar al típico cacique que, junto con sus matones, tiene atemorizado a todo un pueblo y el protagonista del tercer capítulo es un guerrero apache perseguido por sus crímenes.

                                                Fantástico blanco y negro de Stokes.

Un oeste lejano, salvaje y polvoriento es lo que nos ofrece Stokes y su clásico dibujo en b/n ayuda mucho a entrar en las historias. Muy buena narrativa, lo que hace que la lectura sea ágil y que no puedas parar hasta terminar cada historia. Estos cómics de Wes Slade están muy alejados del western clásico del cine de los 50-60, aquí hay sudor, polvo y personajes grises.

Una vez más. Laramie nos trae una joyita a los amantes del western en una edición muy cómoda de leer: 72 páginas en rústica con solapas y un tamaño de 24x17 cm con un precio de 13,90€.

jueves, 21 de noviembre de 2024

Diablo Canyon, reseña por Jose.

Nueva ración de western clásico de la mano de los amigos de Laramie Ediciones. Este mes de noviembre, nos deleitan con una estupenda recopilación de seis historias que fueron publicadas originalmente en Italia entre los años 1979 y 1982 con el historietista italiano Eugenio Sicomoro (Bruno Brunetti) como autor completo. El autor es amante del género aunque no de ese western de vaqueros limpios y repeinados sino de ese de tipos duros, feos, sudados y sucios. Salta a la vista. 

                                                             Portada del tomo.

Desde la primera página estás mascando el polvo del desierto. Estamos en California, Dollar City una ciudad fantasma abandonada tras la efímera fiebre del oro, unos vaqueros acaban de atracar un banco y buscan esconder su botín en lugar seguro, lo que encontrarán allí no es ni mucho menos lo que esperaban...
Así comienza este tomo que nos lleva desde la polvorienta California de finales del XIX al Boston posmotín del té pasando por el West Point de las Guerras Indias o las llanuras de Dakota donde se asentaban los Sioux, donde pastaban los bisontes y cruzaban los colonos en su ruta hacia el oeste. Un auténtico repaso a la geografía americana durante la conquista del territorio que hoy conforma Los Estados Unidos. 
                                            Un Eugenio Sicomoro muy Jean Giraud.

Y si el repaso a la geografía americana es extenso, la geografía humana no se queda atrás: héroes y antihéroes, personajes de dudosa moralidad y redenciones de último minuto, aquí no hay buenos y malos, cada personaje tiene su propio sentido de la justicia que puede gustarte más o menos pero es el salvaje oeste, la ley del más rápido, nunca des la espalda a un hombre armado, podría ser la última vez que lo hagas.
Sicomoro llena sus páginas de personajes grises muy alejados de los arquetipos del western americano de los años 50 para sumergirse en esos personajes ambiguos más propios del Spaguetti Western que pueblan las cintas de de Leone, Corbucci o Barboni.
 
 
                                                  Pistolero por Eugenio Sicomoro.
 
Debo decir que he disfrutado mucho leyendo estas historias cortas, se nota que Sicomoro es un enamorado del género y que Giraud es una de sus principales influencias, este autor ha mamado western y eso, se nota. No puedo más que recomendar esta nueva entrega de la gente de Laramie.

La edición, igual que la anterior de El Cobra, en tapa blanda con solapas. Incluye una entrevista con el autor y una increíble galería de retratos final: indios, pistoleros y algún personaje femenino. También un sumario en el que se detalla el titulo de cada uno de los relatos tanto en español como en italiano, el año en el que se publicaron y la revista en las que se publicó cada uno. Una edición muy cuidada con papel de calidad de alto gramaje y una muy buena reproducción por 15,95€.
Elegid una buena playlist en Spoty y disponeos a disfrutar.

martes, 29 de octubre de 2024

El Cobra, reseña por Jose.

Laramie ha llegado para llenar ese hueco que es el western más clásico en el cómic español. Cierto es que algunas editoriales publican western de manera ocasional pero muy poco clásico. Comenzaron en 2022 de la mano de Nuevo Nueve publicando Welcome to Springville, dos álbumes que reseñamos en este mismo blog y en nuestro programa y continuaron con otros do álbumes de Tex, un clásico del género. Tras estos cuatro álbumes: Loco Sextón, El gran botín y apenas la semana pasada, el primer volumen de El cobra, que reseñamos hoy; estos últimos álbumes ya bajo su propio sello editorial.

                                                        Portada del volumen 1.

Ray Collins, alumno aventajado de Oesterheld, al guion y el gran Arturo del Castillo crearon a mediados de los 70 el que se considera el mejor western de Argentina. Su protagonista, Albert A. Delano Phelps alias El cobra, solía ser un pistolero a sueldo hasta que la vida (o mejor dicho, un ganadero de Missouri, le arrebató a la mujer que amaba y un acto de locura por parte de nuestro antihéroe acabó costándole la vida a ella). Ahora, tras los sucesos acontecidos en West Fork (la primera de las historias de este álbum) deambula en por un mundo violento buscándose a sí mismo e imponiendo su justicia allá a donde va.

                                Un ejemplo del magnífico trabajo de Arturo del Castillo.

Este El cobra, a pesar de presentarnos un western bastante clásico en sus historias cortas tiene una narrativa fantástica, del Castillo es muy buen narrador y su estilo con esas líneas y el uso que hace de la mancha le dan un ambiente perfecto a este salvaje oeste guionizado por Collins, muy alejado de esos westerns de John Wayne o Kirk Douglas. Este oeste es realmente salvaje y despiadado. Hace tiempo en Craddock creek o Una radiante tarde de sol son unas historias realmente violentas y desgarradoras aunque tambien hay tiempo para la poesía o la reflexión del protagonista, no olvidemos que El cobra es considerado si no el mejor, uno de los mejores westerns argentinos. La producción de Collins es bastante extensa, y del castillo fue uno de los artistas más sobresalientes de la hornada argentina de los 60.

                                         El ambiente en West Fork antes del tiroteo...

En definitiva, un cómic imprescindible para los amantes del género con dos grandísimos autores y en glorioso blanco y negro. Por último, agradecer la labor de la gente de Laramie al rescatar para el mercado español esta serie de clásicos del western que desde TDT Podcast recomendamos totalmente.

La edición de Laramie: 128 páginas en papel offset de buen gramaje (ideal para el b/n), tapa blanda con solapas, una introducción muy interesante y minibios de los autores por 17€.

Alien Omnibus volumen 4, fin a la etapa de Dark Horse, por Jose

Aliens: La etapa original Omnibus 4 que acaba de publicar Panini en nuestro país me parece un tomo especialmente interesante (junto con el v...