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viernes, 5 de junio de 2026

Alpha Flight de Bill Mantlo, reseña por Jose

Este pasado mes de mayo, quienes crecimos leyendo pijameo a finales de los 80 fuimos a nuestra librería habitual con la cartera entre los dientes a por uno de esos cómics capaces de devolvernos de golpe a la infancia: la reedición de la etapa de Alpha Flight escrita por el gran Bill Mantlo. Muchos volvimos a dar saltitos de alegría al ver cómo regresaba a las estanterías  una serie tan especial como injustamente olvidada durante años. Quienes nos escuchéis con asiduidad ya sabéis que llevamos mucho tiempo reivindicando esa etapa y una reedición de la misma. Don Jose María Panini escuchó nuestras súplicas y ya tenemos el tochamen en nuestras manos.

Porque la etapa de Mantlo no fue solo una colección de aventuras superheroicas; fue una propuesta valiente, imaginativa y diferente para los estándares de la época; capaz de mezclar ciencia ficción, fantasía, drama y humor con una personalidad única dentro del universo Marvel. Para toda una generación de lectores, aquellas historias protagonizadas por el peculiar grupo canadiense forman parte de los recuerdos más queridos de nuestra afición. ¿Estoy siendo imparcial? para nada, pero qué queréis que os diga...

Portada del tochamen de Panini.

A mediados de los ochenta Marvel atravesaba una época de expansión creativa. Series como los X-Men de Claremont, los Cuatro Fantásticos de Byrne o los Nuevos Mutantes exploraban conceptos cada vez más complejos. Mantlo ya se había ganado una reputación como uno de los escritores más imaginativos de la editorial gracias a obras como Micronautas, ROM o Hulk. A finales de 1.985, Byrne decidió que ya había contado todo lo que tenía que contar del supergrupo de su creación, Alpha Flight, y pensó que sería buena idea un cambio de equipos creativos entre su colección y la de Hulk (Mantlo/Mignola) que venía de la gloriosa etapa de La encrucijada y cuyo final aparecería en el número 29 de Alpha Fligh, el primero de Mantlo y que no está incluído en este primer volumen al estarlo en el agotadísimo y objeto de especulación desde hace años Marvel Héroes. El Increíble Hulk: La Encrucijada (a ver si el señor Panini nos lee y decide reeditarlo en algún momento).

Cuando Bill Mantlo asumió los guiones de Alpha Flight, heredó una serie que estaba inevitablemente marcada por la sombra de Byrne, que había convertido a Alpha Flight en una colección muy peculiar dentro de Marvel: más centrada en los personajes que en las aventuras superheroicas convencionales, muy basada en los conflictos personales de sus protagonistas. 
La etapa de Mantlo se extiende desde Alpha Flight #29 hasta el #66, además de varios anuales en una de las etapas más largas de la historia del grupo. Mientras Byrne había construido un cómic relativamente contenido, Mantlo convirtió la serie en un laboratorio de ideas donde coexistían ciencia ficción, fantasía, horror cósmico, mitología indígena y melodrama pijamil. Una gozadera.

Mignola odiaba dibujar superhéroes. Hizo tres número y dejó la colección.

Si hubiera que resumir la etapa de Mantlo en una sola frase, diría que no tenía miedo de cambiar absolutamente nada.
Durante su estancia reorganizó por completo el equipo, alteró radicalmente la vida de varios personajes, introdujo nuevos miembros, transformó las relaciones personales y potenció los componentes fantástico y sobrenatural. Una auténtica telenovela.
Los lectores de la colección estaban divididos entre quienes disfrutábamos cada número y a quienes les parecía un novelón.
 
Heather pasó a asumir progresivamente el liderazgo del grupo. Su evolución hacia Vindicador es probablemente la columna vertebral emocional de toda la etapa, la relación entre Shaman y Talisman adquiere una importancia enorme y profundiza en el conflicto generacional y la magia indígena, Walter Langkowsky, Sasquatch, pasa a ser Wanda Langkownsky en una decisión que fue bastante controvertida en aquella época. Además, los problemas psicológicos de los gemelos (Estrella del norte y Aurora) no dejan de agravarse, veremos el origen de Puck y de la amistad entre Heather, su marido y Lobezno en una pieza más de lo que era el puzzle vital de nuestro querido mutante peludo de garras irrompibles.
No quiero olvidarme de ese epílogo a El regalo, el crossover entre La Patrulla-X y Alpha Flight, que nos contaron Mantlo, Brigman y Portaccio en el número 50 de la colección, número que cierra este primer volumen con un Loki haciendo de las suyas y un cambio de Statu Quo de casi todos los componentes del grupo.
La etapa de Mantlo también nos dejó villanos intereasantes: Pestilencia, las Grandes Bestias, La reina de los sueño o la primera aparición de Dama Mortal, ojo.
 
A pesar de todo (y casualidades del destino), tras pasar a periodicidad bimestral, ya sabíamos que las ventas no andaban bien cuando eso pasaba, la serie acabó junto a la de Hulk en un Marvel two in one a partir del numero 39 de Forum y acabando en la entrega número 61. Para entonces, Bill Mantlo ya había abandonado la colección tras una buena última etapa con Jim Lee en el apartado gráfico y, ojo, el Hulk de Peter David acompañando al supergrupo canadiense en la publicación. 
 

Alpha Flight #33: Dama Mortal por Sal Buscema y Gerry Talaoc.
 
Y es que Alpha Flight no acabó de cuajar entre los lectores de cómics de entonces, ni en EEUU ni en nuestro país, yo devoraba cada entrega a pesar del constante cambio en el apartado gráfico: Mignola, Sal Buscema, Bogdanove, June Brigman y finalmente, un primerizo Jim Lee que le cogió el punto a la serie en apenas tres números a pesar de que se fiaban poco del chaval y le pusieron a Milgron de entintador, por si acaso, en una etapa final de Mantlo bastante interesante que veremos en el siguiente volumen.
 
En general, no creo que la etapa de Mantlo alcance la calidad ni la influencia histórica de la de Byrne, pero me parece una lectura mucho más arriesgada y por qué no decirlo: imaginativa. Tiene sus defectos, claro que sí, sin embargo, tiene una creatividad casi inagotable y una extraña mezcla de superhéroes, fantasía, terror y ciencia ficción (me estoy repitiendo, lo sé) que la hace única dentro de la Marvel de los ochenta con una personalidad muy marcada y un tono muy definido.
 
La ediciónn de SD/Panini es en tapa dura, contiene los números 30 a 50, el Annual #1 y un número de Los vengadores ligado a la trama de Marrina (tremendo drama). 
624 paginazas en papel offset de calité y un precio de 62,95€ 
 
Por poner una pega: la nueva edición que nos trae Panini es de Edición Limitada y ya sabemos lo que eso significa: FOMO y, por desgracia, especulación a los dos días.

miércoles, 13 de noviembre de 2024

ROM, el caballero del espacio; por Jose.

Aprovechando que Marvel ha comenzado a reimprimir (¡por primera vez!) las aventuras de ROM, voy a dedicarle una entrada en el blog porque creo que la ocasión lo merece. Los lectores más veteranos llevábamos años deseando que se solucionara la maraña legal que había con los derechos del personaje y felizmente, ha sucedido. Además, Panini Cómics comenzará a publicarlo en nuestro país a principios de 2025 calcando la edición americana: tres omnibuses que contendrán  los 75 números de la serie original mas los anuales y algún que otro número de otras colecciones relacionadas con el personaje, por ejemplo Puño de Hierro. La pega: será una edición limitada conjunta con SD.
En EEUU también han publicado el primer número del personaje en facsímil pero me temo que no lo veremos por estos lares.


                           Portada de Frank Miller para el primer número de la colección.

En 1979, la empresa de juguetes Parker Brothers lanza al mercado una figura articulada: un robot plateado con diferentes sonidos y varios accesorios. Se dice, se cuenta, se comenta, que Bill Mantlo, una auténtica leyenda del cómic a día de hoy pero por entonces no tan leyenda, vio a su hijo jugar con el robot y pensó que ahí podría haber potencial para una nueva serie de cómics. Mantlo convenció a Jim Shooter, el director editorial de Marvel por aquel entonces y el resto es historia: 75 gloriosos números publicados entre 1979 y 1986 dibujados en su mayoría por el grandísimo Sal Buscema, al que sustituiría Steve Ditko allá por el cincuenta y tantos y un increíble elenco de portadistas: Frank Miller, Bill Sienkiewicz o Jim Starlin por citar algunos. Una auténtica odisea cósmica y un gran cómic (en mi opinión) de ciencia ficción. Con muchas virtudes y con muchos peros, eso sí. 
            No podía prometer más una primera página de un cómic. Grande Sal Buscema.

Una de las ventajas con las que se encontró Mantlo es que ROM era un lienzo en blanco, un personaje sin historia. Mantlo lo dotó de un pasado, un origen y una historia: ROM proviene del planeta Galador, una sociedad utópica y se sacrificó al fusionarse con su armadura para perseguir a los Fantasmas del espacio, una raza guerrera y bastante belicosa que amenazaba Galador y el universo. Estas criaturas funcionan como los Skrulls pero con magia, pudiendo tomar la apariencia de quien deseen para ocultarse a la vista de sus enemigos, peeeeero ROM cuenta con dos herramientas muy útiles para descubrirlos y mandarlos al limbo: el analizador y el neutralizador.
Curiosamente, los Fantasmas del espacio han elegido un pequeño pueblo de Virginia para comenzar su invasión a La Tierra y allí que llega ROM tras pegarse 200 años deambulando por el espacio en una persecución sin tregua. Curiosamente también, gran parte de los personajes del Universo Marvel acabará desfilando por allí: desde La Patrulla-X a Hulk, pasando por Los 4F y muchos más. Los habitantes de Clairton, como locos con tanto famoseo desfilando por sus calles.

                No podía faltar mi adorada Patrulla-X. Otra gran portada de Frank Miller.

En definitiva, un tebeo muy entretenido aunque puede llegar a ser repetitivo y con todos los tics de los comics de finales de los 70 y principios de los 80: mucho cuadro de diálogo y mucha sobreexplicación amén de los consabidos "previamente" al inicio de cada número. Por otro lado, Sal Buscema "se hace mayor" dibujando ROM y consigue un nivel de dramatismo y de acción que le valdrían para dibujar, también junto a Mantlo las aventuras de Hulk durante 10 años, junto a Simonson, la cabecera de Thor y con DeMatteis la friolera de 100 números de Spiderman: por citar algunos de sus trabajos más señeros. Decir Sal Buscema es decir Marvel. ROM, un cómic quizá no para todos los públicos pero que los mas viejos del lugar estamos deseando tener en nuestras estanterías después de disfrutar del maravilloso arte de Our pal Sal y los entretenidos guiones de Mantlo.
Por cierto, la figura de ROM, a diferencia de sus cómics, no tuvo mucho éxito.

Alien Omnibus volumen 4, fin a la etapa de Dark Horse, por Jose

Aliens: La etapa original Omnibus 4 que acaba de publicar Panini en nuestro país me parece un tomo especialmente interesante (junto con el v...