Ardyan Longbow está de vuelta. Y también Frankman Román con una segunda entrega que amplía de forma muy notable el universo presentado en Las sombras de Board Hills una vez más, de la mano de Cartem dentro de su línea Spanish Bombs (¿referencia a The Clash? Le preguntaremos a Daniel).
Debo decir que desde que charlé con el autor y me chivó que esta segunda entrega de las aventuras de Longbow tenía tintes lovecraftianos, la he estado esperando como agua de mayo.
File Number: El culto olvidado se asoma al abismo cósmico. Frankman Román no solo continúa la historia iniciada en Las sombras de Board Hills, sino que amplía el universo del personaje con una narración más ambiciosa en la que el thriller detectivesco se funde con el horror cósmico, la conspiración y el estudio psicológico del protagonista.
Si la primera entrega era un ejercicio de noir contemporáneo con ecos del hard boiled más clásico, esta segunda da un paso adelante para abrazar un territorio mucho más cercano a Lovecraft aunque sin abandonar nunca la esencia del detective privado. El resultado es una obra que recuerda tanto al cine negro de los años cuarenta como a relatos modernos como True Detective, las novelas de James Ellroy o mi adorado John Connolly o los cómics de Ed Brubaker y Sean Phillips. Cuando la estaba leyendo, he tenido además esa sensación de estar inmerso en una partida del Mansiones de la locura, uno de mis juegos de mesa favoritos.
