viernes, 20 de febrero de 2026

Los locos del Gekiga, reseña por Jose

Si algo demuestra Los locos del gekiga es que el manga no siempre fue sinónimo de fantasía y aventuras juveniles. Hubo un momento crucial, casi clandestino, en el que un puñado de autores decidió romper con todo.
Los locos del Gekiga, de Masahiko Matsumoto y publicado en España por Satori Ediciones, es mucho más que una autobiografía: es un apasionante documento que nos sumerge en la Osaka de finales de los años 50, donde nació una revolución silenciosa. Allí, entre calles grises alquileres baratos y mucho sake, tres jóvenes mangakas: el propio Matsumoto, Yoshihiro Tatsumi y Takao Saitō soñaban con cambiar para siempre el rumbo del manga.
Portada del manga.

Frente al dominio del estilo infantil y aventurero que marcaba la industria, estos tres pioneros, apostaron por historias crudas, realistas y dirigidas a un público adulto. Querían hablar de fracaso, frustración, desigualdad, deseo y supervivencia en un Japón que aún intentaba levantarse tras la guerra. Así nació el Gekiga (término acuñado por o atribuido a Yoshihiro Tatsumi en 1957 y que significa "Dibujo dramático") un movimiento que no solo redefinió la narrativa gráfica japonesa, sino que abrió la puerta a nuevas formas de entender el cómic como arte y como testimonio social buscando historias serias y temáticas adultas.
 

Los tres mosqueteros del Gekiga.

Con un tono agridulce, honesto y humano, la obra retrata la precariedad, la ambición y los desencuentros de aquellos años fundacionales. El auge y la caída de editoriales e incluso prácticas que podrían considerarse mafiosas para retener a los dibujantes en plantilla. Pero también captura algo más difícil de dibujar: la electricidad de sentirse joven, rebelde y convencido de que el arte puede cambiarlo todo. Cuando todo el mundo les decía que aquello no podía hacerse, más se aferraron a su idea y sus convicciones. El resultado es historia del manga y del cómic en general.

Además de ser un testimonio social de la época, Matsumoto contextualiza a la perfección cuál era el panorama comiquero japonés de la época: desde las librerías kashi-hon (de segunda mano y de préstamo) a las editoriales que surgieron para proveer de material a esas librerías independientemente de la calidad de las historias. Había un público muy concreto para un material muy específico, todo lo que se saliera de la norma, era ignorado y/o rechazado. Además de romper con las convenciones creativas, debieron romper con las convenciones sociales: el manga era para niños y las familias de los autores no estaban ni mucho menos contentas con que sus hijos se dedicaran a hacer mangas. 
Especialmente arriesgado es el caso de Takao Saitô, hijo de un barbero que vendió el negocio familiar para dedicarse a su sueño de ser mangaka.
 
Los locos del Gekiga es el relato vibrante de una revolución creativa que transformó el manga desde sus cimientos a través de estos tres mosqueteros y siguiendo la estela de Tezuka, venerado por los tres y que tiene una breve aparición en esta obra.
Una lectura imprescindible para entender de dónde viene y quizá hacia dónde va el cómic japonés.

Satori Ediciones publicó este manga en 2021. 320 páginas en formato kanzenban, rústica con sobrecubiertas, cuya parte interior es un desplegable de lo más chulo, y un precio de 21€.

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