El pasado noviembre de 2025, los amigos de Salamandra Graphic traían a nuestro país el último Premio Especial del Jurado de Angoulême, un relato coral, un slice of life de personas anónimas cuyas historias se entrecruzan a la espera de que un meteorito se estrelle contra La Tierra: Meteoros, historias de gente que pasa.
Pero ojo, que lo del meteorito puede resultar engañoso; el peñasco se acerca a La Tierra, sí aunque realmente eso es lo de menos, realmente no es hasta casi la mitad del tebeo cuando se hace mención al meteorito, es básicamente la excusa para contarnos lo que los autores quieren contar: las vidas de los protagonistas.
Portada del cómic.
Y así nos adentramos muy lentamente, como una nevada que va cubriendo las calles, al igual que en el cómic, en las vidas de l@s protagonistas: una cuidadora de ancianos, su hijo y su grupo de amigos, un empleado de una tienda de muebles que tiene una discapacidad, otros empleados de la misma tienda, un ex alcohólico... Microcosmos que se van expandiendo y añadiendo elementos conforme nos acercamos a sus vidas, cada uno con sus propias historias y protagonistas secundarios que también tienen sus historias propias. Una manta de patchwork que veremos terminada al final del cómic.
Todo contado con una delicadeza y mimo maravillosos. Paisajes urbanos y paisajes humanos y silencios. Muy al estilo de mi adorada Laura Pérez.
Un ejemplo de los silencios y la narrativa de Redolfi.
Esta pareja de autores no es superconocida en nuestro país; a Deveney lo conocemos de Giganta o La otra historia del fútbol y a Redolfi apenas lo hemos visto por estos lares pero lleva ya un cuarto de siglo trabajando en esto y viendo el resultado final de este Meteoros, se nota. Si el guion del primero es una maravilla, la ejecución en viñetas del segundo es simplemente increíble: con una parrilla básica de seis viñetas, un trazo suelto y colores pastel (en una paleta que muta en función del protagonista), es capaz de crear atmósferas increíbles y dar personalidad a cada uno de los personajes que habitan las páginas de esta historia.
Los xabale camelando.
En definitiva y por ir terminando: un cómic exquisito, de esos de disfrutar una tardecita de lluvia en la mesa de camilla, con un buen café, sin prisas y recuperando la fe en la humanidad conforme vas pasando las páginas.
Otra cosa importante: el formato. Creo que presentar esta historia en formato apaisado es todo un acierto, cuando lo tengáis en vuestras manos lo veréis.
La edición de Salamandra es en tapa dura para estas más de 300 páginas de cómic y un precio de 32,95€.
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