lunes, 31 de agosto de 2026

Juez Dredd: Necrópolis por Fernando

No soy experto en Juez Dredd y su mundo distópico futurista. Sí, conozco a Dredd desde hace 35 años o más. He leído algún cómic donde aparecía, sus cruces con Batman, he visto sus dos películas, la buena y la mala, pero no ha sido hasta recientemente, cuando la editorial Dolmen ha empezado a publicar los recopilatorios de algunas de las mejores historias de Juez Dredd que vi las puerta abiertas de par en par y he aprovechado para entrar a fondo en la mitología de Joe Dredd y compañía. 

martes, 25 de agosto de 2026

Alien Omnibus volumen 4, fin a la etapa de Dark Horse, por Jose

Aliens: La etapa original Omnibus 4 que acaba de publicar Panini en nuestro país me parece un tomo especialmente interesante (junto con el volumen 3) porque reúne una etapa de Dark Horse que, a diferencia de los primeros volúmenes, se acerca mucho más al concepto moderno de Alien. Defiance, Dead Orbit o Dust to Dust me parecen tres imprescindibles de la última etapa de mis queridos xenomorfos en Dark Horse.
¿Voy a recomendar un tebeo de 85 pavos? Voy a recomendar un tebeo de 85 pavos.

lunes, 24 de agosto de 2026

Midnight Nation: cuando los olvidados tienen su propio mundo, por Jose

Midnight Nation es una miniserie de doce números publicada originalmente entre 2000 y 2002 bajo el sello Joe's Comics de Top Cow, con guion de J. Michael Straczynski y dibujo de Gary Frank. En España ya tuvo una edición integral de Norma y Planeta la publicó en grapa anteriormente pero desde Moztros recuperan ahora la obra casi dos décadas después, presentándola de nuevo en un único volumen y añadiendo material extra.  

jueves, 20 de agosto de 2026

File Number, el culto olvidado; reseña por Jose

Ardyan Longbow está de vuelta. Y también Frankman Román con una segunda entrega que amplía de forma muy notable el universo presentado en Las sombras de Board Hills una vez más, de la mano de Cartem dentro de su línea Spanish Bombs (¿referencia a The Clash? Le preguntaremos a Daniel). 

Debo decir que desde que charlé con el autor y me chivó que esta segunda entrega de las aventuras de Longbow tenía tintes lovecraftianos, la he estado esperando como agua de mayo.

File Number: El culto olvidado se asoma al abismo cósmico. Frankman Román no solo continúa la historia iniciada en Las sombras de Board Hills, sino que amplía el universo del personaje con una narración más ambiciosa en la que el thriller detectivesco se funde con el horror cósmico, la conspiración y el estudio psicológico del protagonista.

Si la primera entrega era un ejercicio de noir contemporáneo con ecos del hard boiled más clásico, esta segunda da un paso adelante para abrazar un territorio mucho más cercano a Lovecraft aunque sin abandonar nunca la esencia del detective privado. El resultado es una obra que recuerda tanto al cine negro de los años cuarenta como a relatos modernos como True Detective, las novelas de James Ellroy o mi adorado John Connolly o los cómics de Ed Brubaker y Sean Phillips. Cuando la estaba leyendo, he tenido además esa sensación de estar inmerso en una partida del Mansiones de la locura, uno de mis juegos de mesa favoritos. 

miércoles, 19 de agosto de 2026

Albion, reseña por Jose

¿Y si los personajes de aquellos viejos cómics británicos que llenaron las páginas de Lion, Valiant, Smash! o Wham! hubieran existido realmente? ¿Y si Zarpa de Acero, Spider o el robot Archie no fueran simples personajes de ficción sino héroes que el gobierno británico decidió borrar de la memoria colectiva?

La historia comienza con Danny, un joven huérfano aficionado a los tebeos, y Penny, la hija de Eric Dolmann (personaje protagonista de su propia serie de cómics en la Inglaterra de finales de los 60), que se ven envueltos en una conspiración relacionada con unos personajes que, oficialmente, nunca existieron. Mientras tanto, descubrimos que antiguos héroes han sido encerrados y que los cómics en los que aparecían fueron convertidos en simples obras de ficción. 

Ese es el punto de partida de Albion, una miniserie concebida por Alan Moore y desarrollada al guion por su hija Leah Moore y John Reppion, con dibujo de Shane Oakley. Publicada originalmente en Estados Unidos por WildStorm entre 2005 y 2006, la obra regresa ahora a España de la mano de Dolmen, dentro de una línea editorial que parece especialmente diseñada para recibirla: Albión.
Y probablemente no haya mejor momento para recuperarla ya que desde Dolmen, desarrollando su línea Albión, llevan ya varios años recuperando las aventuras de estos héroes.

martes, 18 de agosto de 2026

Stalingrado. Cartas desde el Volga, por Jose

Stalingrado. Cartas desde el Volga, de Antonio Gil y Daniel Ortega, es un cómic histórico que reconstruye una de las batallas más decisivas y brutales de la Segunda Guerra Mundial. La obra apareció originalmente en 2018, publicada por La Esfera de los Libros bajo el título Stalingrado. La historia gráfica. Ahora, en agosto de 2026, Cartem Cómics recupera el trabajo con el título Stalingrado. Cartas desde el Volga, en una nueva edición en tapa dura y de mayor tamaño. No se trata de una obra nueva, sino de una edición revisada que vuelve a traer a nuestras librerías un cómic que había quedado algo injustamente fuera del radar de muchos lectores.

Portada de la edición de Cartem.

El cómic se propone contar la batalla prácticamente desde sus antecedentes hasta la rendición alemana en febrero del 43. No lo hace siguiendo exclusivamente a un protagonista, sino mediante una combinación de narración histórica, escenas bélicas y testimonios de soldados. Las cartas de combatientes alemanes tienen una importancia especial y proporcionan el componente humano que sirve de contrapunto a la narración de las operaciones militares y que le dan un toque final a la obra más amargo si cabe. De ahí procede  el nuevo título, Cartas desde el Volga. El resultado final está a medio camino entre  el cómic, el documental histórico y la historia militar ilustrada. Una auténtica maravilla.

El verdadero protagonista del cómic es la propia batalla, al igual que en el recientemente publicado por Cascaborra Teruel. La lucha helada. Gil y Ortega relatan el avance alemán hacia el Volga, la entrada de las tropas en Stalingrado, los combates urbanos, la resistencia soviética (mención especial a ese cameo de las brujas de la noche), la llegada del general invierno, la Operación Urano y, finalmente, el cerco y destrucción del VI Ejército alemán. Es una historia que empieza con la sensación de que Alemania está a punto de conseguir otra gran victoria en el Frente Oriental y termina con cientos miles de hombres atrapados en una ciudad en ruinas, hambrientos, enfermos y conscientes de que probablemente no saldrán vivos de allí. 

La última esperanza germana.

Verano de 1942. Alemania había lanzado la Operación Azul, una gigantesca ofensiva hacia el sur de la Unión Soviética cuyo objetivo estratégico principal era alcanzar los recursos petrolíferos del Cáucaso. Stalingrado no era inicialmente el único ni el principal objetivo de la campaña, pero su posición a orillas del Volga y su importancia industrial y simbólica (llevaba a Stalin en el nombre) hicieron que la ciudad adquiriese una importancia que, a priori, no tenía.
Cuando los alemanes llegaron a la ciudad, Stalingrado se convirtió en algo muy diferente a las grandes batallas que habían caracterizado la guerra en el Este. Los bombardeos habían convertido la ciudad en un paisaje de ruinas y los soviéticos aprovecharon ese escenario y conviertieron la batalla en una guerra de guerrillas urbana: se combatía por fábricas, edificios, sótanos, escaleras y habitaciones. La Rattenkrieg, la "guerra de ratas", resume bastante bien esa transformación de la guerra mecanizada en una lucha animal prácticamente cuerpo a cuerpo. 

Y esta es una de las cosas que mejor transmite Antonio Gil con sus dibujos: su representación de Stalingrado es gris, sucia, fría y opresiva. Las ruinas, la nieve, el humo, el barro y los edificios destruidos forman un escenario claustrofóbico e infernal. La muerta rondaba en cada esquina, en cada ventana. Además, Gil presta una enorme atención al material militar, los uniformes, las armas y los vehículos (que ya sabemos cómo son los fans del bélico). No busca un dibujo estilizado o particularmente espectacular, sino una representación convincente y física de la guerra. ¿Lo consigue? Sin ninguna duda.

Las cartas.

El 19 de noviembre de 1942 comenzó la Operación Urano, dirigida contra los flancos del dispositivo alemán, los soviéticos rompieron las líneas defensivas y avanzaron desde el norte y el sur hasta cerrar el cerco. El VI Ejército alemán y otras unidades del Eje quedaron atrapados en el llamado Kessel, el "caldero" de Stalingrado. Lo que hasta entonces parecía una ofensiva alemana victoriosa se convirtió de repente en una catástrofe.

A partir de ese momento cambia también el tono del cómic. La historia deja progresivamente de ser la de una batalla por conquistar una ciudad y pasa a ser la historia de un ejército que intenta sobrevivir.  Y aquí las cartas cobran una mayor importancia: de la confianza en una victoria rápida, a la desesperación y la certeza de una muerta segura. Una vez más, el componente humano en contraste con la gran maquinaria que era el ejército alemán del que los soldados de la Wermacht eran poco más que un engranaje invisible, carne de cañón que sacrificar en aras de la victoria.

Y si el trabajo de Gil en el apartado gráfico es extraordinario, la labor de Daniel Ortega en la escritura de la historia es fantástica. Contar La Batalla de Stalingrado en poco más de 100 páginas se me antoja una tarea titánica (100 páginas de una intensidad tremenda, por cierto), la labor de documentación, investigación y síntesis para hacer semejante batalla comprensible y sobre todo accesible es digna de halago. Pero es que Ortega viene es escritor de novela histórica y bélica, ensayista, divulgador y podcaster y esta fue su primera incursión en el mundo del cómic.

Tremendo Antonio Gil.

Últimamente me gusta recomendar obras relacionadas con los cómics que reseño por aquí y esta vez no quiero dejar pasar la ocasión de recomendar un peliculón: Stalingrado, película de 1993 dirigida por Joseph Vilsmaier y que narra, pues bueno, ya lo podéis imaginar. Otra que me gustó bastante fue Enemigo a las puertas, filme británico de 2001 dirigido por Jean-Jacques Annaud y con un reparto de auténtico lujo.

La nueva edición de Cartem Comics me parece especialmente interesante por el formato. La editorial recupera el cómic en cartoné y un tamaño de 22,5 × 31,5 centímetros, con 112 páginas y un precio de 30 euros. Frente a los aproximadamente 19 euros de la edición de La Esfera de los Libros de 2018, es obviamente una edición más cara, pero también más acorde con un álbum cuyo principal atractivo visual está en el dibujo de Antonio Gil.
Queda dentro de la colección Historias de la guerra junto a títulos como El guardaespaldas de Masud, La insurgente de Varsovia o Hans Joachim Marseille. La estrella de África.

Además, la obra tuvo recorrido internacional: en 2019 fue publicada en Estados Unidos como Stalingrad: Letters from the Volga, por Dead Reckoning, con traducción de Jeff Whitman. 

Creo que de lo mejor del cómic es su capacidad para transmitir la dimensión física de La Batalla de Stalingrado. Después de leerlo, la batalla deja de ser únicamente una sucesión de nombres y fechas y adquiere una dimensión mucho más tangible: frío, barro, ruinas, hambre, edificios destruidos, soldados agotados y una sensación constante de que la situación se está deteriorando hasta desembocar inevitablemente en la catástrofe, la verdad es que acabas agotado. Un auténtico tebeazo, Damen und Herren.

lunes, 17 de agosto de 2026

Persépolis, de Marjane Satrapi: memoria, revolución y construcción de una identidad; por Jose.

Saldamos por fin en este blog la deuda que teníamos con Marjane Satrapi, recientemente fallecida, y su obra magna: Persépolis.

Persépolis es una de esas obras que supera las fronteras del cómic: es autobiografía, novela de formación y testimonio histórico-político. Publicada originalmente en francés entre 2000 y 2003 por L'Association, narra la infancia, adolescencia y primera juventud de la autora en Irán y, posteriormente, su experiencia como exiliada en Europa. El título alude a Persépolis, la antigua capital del Imperio persa, y ya desde el nombre, Satrapi establece una oposición fundamental entre la enorme profundidad histórica de Irán y la imagen quizá demasiado simplificada que muchas veces tenemos del país desde Occidente, algo a lo que se hace alusión durante el cómic.

Algo que me encanta de Persépolis es que la gran Historia (sí, con mayúscula) nunca aparece separada de la pequeña historia de una niña. La Revolución Islámica, la caída del Sha, la guerra Irán-Irak, la represión política, la imposición del velo o el exilio no se presentan únicamente como acontecimientos históricos, sino como experiencias que transforman la vida cotidiana de una familia y, sobre todo, de una niña (y posteriormente de una adolescente) que intenta comprender un mundo cada vez más contradictorio y extraño. Por eso la obra puede leerse simultáneamente como un relato político y como una historia de crecimiento personal.


Portada de la edición de Reservoir Books

Satrapi nació en Rasht, Irán, en 1969, en el seno de una familia acomodada y progresista. Sus padres eran de izquierdas y estaban relativamente occidentalizados. Estudió en Irán y posteriormente, sus padres la enviaron a Viena durante su adolescencia, debido fundamentalmente a la situación política del país. Más tarde, regresó a Irán, estudió Bellas Artes en Teherán y finalmente se trasladó a Francia en 1994. Allí entró en contacto con el ambiente de la historieta francesa y autores relacionados con L'Association, editorial fundamental para el desarrollo del cómic de autor en Francia.

Este breve recorrido biográfico nos va a dar las claves para entender Persépolis, porque la obra nace, en parte, de la distancia. Satrapi escribe desde Francia sobre un país que ha abandonado, pero al que emocionalmente continúa perteneciendo. No es una observadora extranjera que intenta explicar Irán a los europeos: es una iraní que reconstruye su propia experiencia y, al hacerlo, intenta explicar también quién es ella. 
Esa posición intermedia: iraní y europea, oriental y occidental, niña y adulta, creyente y crítica de la religión institucionalizada, es uno de los elementos que hacen que la obra resulte tan rica y compleja. En ese sentido, me recuerda mucho a mi admirado Amín Maalouf: escritor libanés, árabe, cristiano, de educación católica francesa que acabó exiliado en Francia al igual que Satrapi. Ambos tocan en sus obras temas como la identidad, su vida entre oriente y occidente, el exilio, la memoria o la crítica a los fanatismos. Su ensayo Identidades asesinas es una de las obras que más recomiendo de este autor.


A pesar de todo, Persépolis no está exenta de humor.

Si no tenéis ni idea de historia moderna de Irán, ahí van unos datos para que os situéis:
la revolución de 1.979 no estaba destinad a establecer un régimen religioso ni mucho menos, el objetivo era derrocar al Sha (puesto en el poder por las potencias occidentales, cómo no) e instaurar una república socialista. Fue una revolución enormemente heterogénea en la que confluyeron islamistas, liberales, nacionalistas y diferentes corrientes de izquierda unidos inicialmente por su oposición al Sha. Sin embargo, la facción encabezada por el ayatolá Ruhollah Jomeini terminó imponiéndose y, tras la revolución, fue eliminando progresivamente a sus antiguos aliados hasta consolidar la República Islámica y acabó convirtiéndose en un régimen más represivo que el del propio Sha.

Tras esto, llega la guerra Irán-Irak. El objetivo de la Revolución Islámica era expandirse pero Sadam Husein aprovechó la inestabilidad del nuevo régimen y comenzó una guerra contra Irak, con el apoyo de los EEUU, por supuesto, que se prolongó durante ocho años. La guerra dejó al país en ruinas y con cientos de miles de víctimas, además, consolidó el poder de los ayatolas y contribuyó a la militarización de la sociedad y la fanatización de la misma.
Satrapi vivió todo este proceso durante su infancia y adolescencia, su propia experiencia vital discurre paralela a la historia de su país, nos cuenta en primera persona y desde los ojos de una niña cómo vivió aquello. Tremendo aunque no falto de humor, ingrediente absolutamente necesario como ya veréis al leer su obra.
Marjane escucha conversaciones políticas de los adultos, observa fotografías de presos y revolucionarios, conoce historias familiares y trata de darle sentido a su mundo a partir de todo ello. Estamos aprendiendo sobre la historia de Irán a la vez que ella.


La abuela: referente moral en la obra y símbolo de memoria y dignidad.

Es evidente que Persépolis es una obra autobiográfica, pero Marjane escribe desde la distancia del tiempo lo que ella vivió como niña, lo que añade una capa de profundidad muy importante en la obra. No se idealiza e incluso usa su propio "personaje" para mostrar sus propias contradicciones y su crisis de identidad (su época en Viena es un buen ejemplo de ello) y por ello es una gran obra de formación.

Además de ser una obra autobiográfica, Persépolis es una obra muy política. Satrapi critica claramente la República Islámica y su represión, pero también cuestiona la dictadura del Sha, determinadas actitudes de los revolucionarios, el fanatismo político y la idealización occidental de la libertad. Reparte estopa para todo el mundo siendo su crítica principal al fanatismo: ya sea dogmático, religióso o político.

Formalmente, Satrapi utiliza el blanco y negro y trazos sencillos para para contar sucesos terribles y el humor para sobrellevar todo lo que ocurre a su alrededor.


¿Qué pasa con el individuo cuando una ideología intenta determinar completamente su identidad?

Satrapi no plantea la libertad únicamente como libertad política. También como derecho a ser contradictoria, a equivocarse, a escuchar música, enamorarse, vestirse como quiera, beber, rebelarse, sentirse iraní y sentirse europea al mismo tiempo. Esa es la clave de Persépolis.

La adaptación cinematográfica de Persépolis, se estrenó en 2007 y fue dirigida por la propia Marjane Satrapi junto a Vincent Paronnaud. La decisión de que la autora participara directamente en la dirección resulta especialmente importante para evitar que la adaptación perdiera la perspectiva personal del cómic. La película mantiene el característico blanco y negro de la obra y adapta buena parte de sus recursos gráficos al lenguaje de la animación.
Recibió el Premio del Jurado, compartido, en el Festival de Cannes de 2007 y posteriormente obtuvo varios premios César, entre ellos el de Mejor Adaptación y el de Mejor Primera Película. También fue nominada al Óscar a Mejor Película de Animación.

Si tuviera que situar Persépolis dentro de un conjunto de obras, la pondría junto a Maus, Fun Home, Palestina o Crónicas de Jerusalén, todas ellas con componente biográfico o político.

No creo que pueda decir algo de Persépolis que no se haya dicho ya: creo que es una obra excepcional, con muchas capas de lectura y que tocando temas como la política, la religión, el fanatismo, el dolor o el crecimiento como personal, lo hace de una manera muy equilibrada, humana, personal, con humor y con un acercamiento gráfico sencillo pero enormemente expresivo. Persépolis es, sin duda, una de las obras fundamentales del cómic contemporáneo.

Desde Reservoir Books nos llegó el pasado junio una edición especial en estuche para conmemorar el 25 aniversario de la obra. Persépolis se ha publicado habitualmente en España como volumen integral. Esta nueva edición recupera el formato original en cuatro tomos. Me parece una solución preciosa para una obra que, en cierto modo, funciona como un diario por entregas: cada volumen acompaña una etapa distinta de la vida de Marjane.

Son cuatro libros dentro de un estuche, cuesta 29,90 € y, sinceramente, es una auténtica chulada. Una buena manera de acercarse por primera vez a Persépolis y, para quienes ya la tenemos, una auténtica tentación  para volver a tenerla en la estantería.

jueves, 13 de agosto de 2026

The Witcher: Los cómics clásicos, por Juanjo

Los fans de Geraldo el magias estamos de enhorabuena, por fin nos llegan los comics clásicos de nuestro brujo favorito de la mano de Norma Editorial.

Digo que estamos de enhorabuena porque la situación editorial de Witcher en nuestro país es complicada en lo que a las novelas se refiere: hace muchos años que no se realiza una reedición de sus obras, conflictos de derechos mediante, que esperamos se resuelvan pronto y se respete el trabajo magnifico de Jose María Faraldo en la traducción. 

Portada del volumen recopilatorio de Norma.

Centrándonos en el comic, encontramos las historias clásicas del primer libro del Witcher: El último deseo, con énfasis en el origen de Geralt y sus vínculos más cercanos. Encontramos adaptaciones de las historias Camino sin retorno, Geralt, El mal menor, El último deseo y Las fronteras de lo posible, así como el relato original Traición; este último creado a partir de una idea original de Sapkowski y el guionista Maciej Parowskiel. El volumen también incluye una introducción de este último muy interesante sobre la situación editorial del momento de la creación de estos cómics a principios de los 90 en Polonia tras la época comunista y un epílogo del traductor oficial de toda la saga literaria: José María Faraldo.

Es muy interesante ver como el dibujo de Bogusław Polch nos mete de lleno en el mundo del brujo, pues fue el primer dibujante en imaginar y plasmar el universo literario de Andrzej Sapkowski, más meritorio aún si tenemos en cuenta que solo se había publicado en ese momento el primer libro de la saga.

Tremendos flequillazos del brujero.

El dibujo tiene ese tono clásico, pero a la vez mezclado con técnicas muy vanguardistas, recordando a obras como Den, del maestro Corben, o Thorgal. Creo firmemente que los fans de los comics clásicos de fantasía lo van a disfrutar. Si Conan o Thorgal están en tu lista, sin duda te vas a gozar estas historias de Geralt. 

En el guion no hay mucha ciencia, pues sumando esta historia exclusiva, el resto son relatos directamente plasmados del libro, con una fidelidad maravillosa y que los fans van a disfrutar sin duda.

Norma publica también los comics del Witcher de Dark Horse, pero temporalmente en la historia están mucho más adelantados, pues la mayoría ocurren durante o después de los acontecimientos de los 3 videojuegos que existen y cuya historia comienza al terminar la saga literaria.


¿El mejor videojuego de la saga?

Sin duda, este tomo es magnífico si alguien quiere adentrarse en el mundo del brujo, vamos a conocer sus orígenes y su universo y dejarlo todo encaminado por si en un futuro cercano podemos contar de nuevo con la saga literaria completa.

Os dejamos el enlace al programa donde comentamos más extensamente este volumen de Norma y la polémica con los derechos: TDT Splash 2026

La edición que nos trae Norma de estos cómic originales nos llega en tapa dura, papel de alto gramaje para las 296 páginas de contenido del volumen, un tamaño de 17 x 26 cm y un precio de 39,50€

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