La orilla que nos une, de Vincent Zabus y Nicoby, es uno de esos cómics que te cuentan una historia (o varias) y la vez construyen un pequeño mundo. Fue publicada originalmente en Francia como Nos rives partagées y acaba de ser editada en nuestro país por los amigos de Elephant Books.
La obra se presenta como un relato coral protagonizado por seis personas que, en principio, no tienen demasiado que ver entre sí: Simon, un profesor que se plantea si la enseñanza es realmente su vocación; Diane, que intenta rehacer su vida y recuperar su autoestima tras una operación que le dejó secuelas físicas; Nicole, una jubilada activista por los derechos sociales y la política; Pierre, un hombre mayor y enfermo que en su juventud fue una estrella de la música; Jill, una adolescente que todavía no sabe muy bien hacia dónde ir en la vida; y Hugo, un chaval aficionado a la fotografía. Lo que comparten es mucho más sencillo y, al mismo tiempo, mucho más profundo: viven en torno a la misma orilla.
Portada del cómic.
La estructura (como suele pasar en este tipo de historias) es uno de los grandes atractivos del cómic. Zabus va saltando de un personaje a otro, entrelazando pequeñas historias y encuentros No hay un protagonista principal: el verdadero protagonista es ese, digamos, ecosistema humano que forman las distintas vidas cuando se cruzan. Y ahí aparece una de las ideas más bonitas del libro: nuestra existencia puede parecernos completamente particular mientras, vista desde fuera, está llena de preocupaciones, miedos o deseos que compartimos con personas aparentemente muy diferentes. Los autores consiguen, con su narrativa, acercarnos progresivamente a personajes que al principio parecen casi desconocidos.
Pero sin duda, el elemento que termina de darle personalidad al conjunto y hacer de este cómic algo realmente original, es la presencia de los animales. Un gato, una rana y otros pequeños habitantes de la zona observan a los humanos y comentan sus comportamientos. Podría decirse que tiene algo de fábula clásica: los animales contemplando y juzgando nuestras costumbres y con un par de conclusiones realmente devastadoras. Lo cierto es que la mirada animal funciona más bien como un espejo extraño: al contemplarnos desde fuera, consigue que algunas de nuestras obsesiones parezcan absurdas. El gato aporta una dosis de cinismo y la rana una mirada más esperanzada, creando una especie de contrapunto frente al drama cotidiano de los personajes.
Un lugar idílico.
Y ahí está el tema fundamental del cómic: la distancia entre cómo vivimos nuestra propia vida y cómo la ve la gente que nos rodea desde fuera. Los personajes están preocupados por problemas muy concretos que le atañen a cada uno de llos: la soledad, las relaciones familiares, la identidad, el trabajo, el envejecimiento, la enfermedad o las dudas sobre el futuro, pero el relato los coloca dentro de un paisaje mucho mayor. Nuestros problemas siempre ocupan todo el universo y, sin embargo, formar parte de una cadena de vidas que continúan sucediéndose a su alrededor. La obra consigue así hablar de identidad y de aislamiento.
Y el otro tema que abordan los autores es la ecología, que resulta bastante más importante de lo que podría parecer inicialmente. La naturaleza no es simplemente el decorado en el que viven los protagonistas: los animales observan a los humanos mientras el entorno que comparten está amenazado por una fuerte tormenta que podría hacer subir drásticamente el nivel del agua e inundar el escenario donde transcurren las historias. De hecho, es algo que ocurre tan en segundo plano que prácticamente no te das cuenta hasta el final del álbum. Muy bien ahí la dupla de autores.
Simón y hugo, padre e hijo.
Queda claro que Zabus y Nicoby son una pareja creativa muy bien conjuntada
Vincent Zabus es dramaturgo y guionista de cómic belga, nacido en 1971 y residente en Namur. Su trayectoria se caracteriza por historias sensibles que suelen combinar cuestiones humanas y filosóficas con una narrativa bastante accesible. Con Nicoby ya había trabajado en la adaptación al cómic de El mundo de Sofía, de Jostein Gaarder, publicada en dos volúmenes entre 2022 y 2023.
Nicoby, por su parte, es un dibujante francés bastante prolífico, con alrededor de medio centenar de publicaciones y una trayectoria que pasa por géneros muy distintos, desde el humor hasta la autobiografía y el cómic documental. Su dibujo en La orilla es sencillo, con un trazo ligero pero con poco, consigue transmitir mucho y caracterizar a cada uno de los personajes de la historia.
El color de Philippe Ory contribuye a que el álbum pueda pasar de la intimidad doméstica al paisaje exterior sin que parezcan mundos separados. La paleta y el acabado general acompañan esa mezcla de melancolía, humor y calidez que caracteriza la obra.
La orilla que nos une es una historia de personajes. El interés viene dado por conocer a los protagonistas y sus circunstancias. En ese sentido, veo esta obra muy cercana a Paco Roca, a la obra de Nadar o al Meteoros de Deveny y Redolfi. Un cómic cálido, inteligente y que sin alharacas, consigue dejarte ese poso que suelen dejar las buenas obras.
La edición de Elephant nos llega en rústica con solapas, 160 páginas en papel offset de calidad, un tamaño de 26 x 16 y un precio de 22€.



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