Whitman ha sido mi primer acercamiento a la obra del autor catalán Tyto
Alba y debo decir que ya tiene un fan más. No es que yo sea un gran conocedor o
me encante la obra de Whitman (del que seguramente la mayoría supimos de su
existencia y no me equivoque al decirlo, gracias a la interpretación de Robin
Williams en El club de los poetas muertos allá por el 89) pero me ha encantado
la narrativa pausada y la vez firme y escueta (se me hace corta la narración a
veces) que utiliza el autor para introducirnos en la vida y la mente de
Whitman.Y por supuesto, esas maravillosas acuarelas.
La naturaleza, constante en la obra de Whitman.
Aunque la obra se centra principalmente en la actividad de Whitman
durante la guerra de secesión (1861-1865) visitando hospitales de guerra y
campos de batalla, dando consuelo y acompañando a heridos de guerra (quizá la
parte que mejor funcione de la obra) también se adentra, aunque no demasiado, en
lo que Whitman cree que debería ser el alma y la esencia de un país y del ser
humano en general vertebrándolo a partir
de fragmentos de su obra.
Los horrores de la guerra.Como ya he dicho, creo que la parte central de la obra, ese periplo por
hospitales y campos de batalla mostrándonos los horrores de la guerra creo que
es la que mejor funciona. Las acuarelas de Alba se vuelven más oscuras, la
poesía desaparece de las viñetas para dejarnos solo con la mirada de Whitman a esas
pilas de miembros amputados y jóvenes moribundos solos y sin consuelo salvo por
el que él les ofrece.
El inicio y el final de la obra, destinadas a mostrarnos la vida en la
ciudad, los pensamientos de Whitman o la recepción de su obra, están más
diluidas a mi parecer. Tienen un carácter más onírico y poético, nada que ver
con la parte central, más rotunda y detallada, más compacta y más oscura, ¿quizá
faltan páginas? No lo sé, pero aunque disfrutable, creo que esa primera parte
es más dispersa.
¡La vida en la gran ciudad! Homenaje del autor a George Bellows.
No podría olvidarme de hablar de las maravillosas acuarelas de Tyto alba, todo un descubrimiento para mí. Dibujo y narrativa sobrios (mención especial a las páginas completas y algunas de ellas dobles que ponen fin a la obra) y un estilo que, sin alharacas, consigue una narrativa fluida y pausada con una paleta de colores que varía en función de lo que nos quiere contar. De los tonos más cálidos y digamos, alegres, del campo y la vida costumbrista en la ciudad a la oscuridad de los hospitales de campaña.
Por último, la edicion de Astberri: nada nuevo, esta editorial nos tiene malacostumbrados a unas ediciones maravillosas en tapa dura, papel perfecto y precio ajustado (18€) y al final del cómic, bibliografía usada por el autor y una biografía del mismo.
Whitman, el poeta y filósofo de Estados Unidos. Whitman, una obra que aparece justo en un momento de transición (Trump-Biden) en un país que se desangra como se desangraba hace casi 140 años.
"Oh capitán, mi capitán..."